
Como podemos ver en la foto, ya es parte esencial de nuestro colegio, que cada año en el verano, más de 60 alumnos, nos juntemos 10 días en algún lugar para poder misionarlo. Misionarlo en que sentido, si bien, estamos en un colegio católico, lo más importante es ir y ayudar a la gente en diferentes ámbitos. Como es de costumbre, uno de los días es destinado a operativos, operativos médicos, dentales y judiciales, con estos, somos capaces de ayudar a las personas en sus diferentes necesidades, es impresionante ver la cantidad de gente que se reúne y va en busca de nuestra ayuda.
También, una de las cosas que marca nuestra misión, es la misión puerta a puerta, que es ahí donde realmente se puede ver el nivel de pobreza en que se puede llegar a vivir. Es ahí donde salimos llenos de experiencias, de historias, y mas de alguna vez, la gente nos tiene preparadas cosas para comer, o realmente nos encariñamos con ellos.
A pesar de que nuestro aporte es chico, creo que hemos marcado el corazón de miles de personas, que hemos dejado huellas en muchos lugares, y es por eso, que este año no será el ultimo, y seguiremos haciendo lo que tanto nos gusta: hacer feliz a gente que lo necesita.
